GDX y la plata: los recuentos anteriores empiezan a encajar
Esta semana quiero volver a hablar sobre los metales preciosos desde una perspectiva algo distinta: no solo para actualizar el recuento del GDX, sino también para revisar cómo algunos de los escenarios planteados anteriormente empiezan a encajar tanto en las mineras de oro como en la plata. Si leíste mi artículo sobre las mineras de oro publicado el 2 de julio, recordarás que utilizo el ETF VanEck Gold Miners (ticker GDX) como referencia para analizar las empresas dedicadas a la extracción de oro. Si no lo leíste, te lo dejo aquí. En aquel momento analizábamos el final de la onda 4 en grado intermedio y los posibles puntos de soporte, calculados a partir de distintas zonas de confluencia.

Por otro lado, el 23 de agosto publiqué una actualización del recuento de la plata, en la que planteaba que su onda 4 podía estar desarrollándose como un zigzag cuya onda C adoptaba la forma de una diagonal terminal. Si no leíste ese análisis, te lo dejo aquí.
En aquel momento, dentro de esa diagonal, la onda 4 aún podía subir. Esa subida no era un impulso nuevo: era un retroceso dentro de la corrección mayor. Después quedaba un último tramo a la baja. Esa lectura ahora cobra más sentido al compararla con el GDX y el oro.

La zona de soporte del GDX que el mercado respetó
El objetivo era comprobar si el precio respetaba esa zona y podía iniciar una nueva estructura impulsiva. Para ello, señalé tres niveles principales de soporte:
- Primer punto: la zona de soporte de la onda 4 del grado anterior, situada en 68,13.
- Segundo punto: el retroceso del 38,20 %, situado en 65,61.
- Tercer punto: la igualdad habitual entre la onda A y la onda C dentro de un zigzag, que proyectaba un soporte en 68,80.
Mi conclusión fue que la zona óptima de soporte se encontraba entre 65 y 69. El mercado terminó respetando la parte alta de esa área: solo 15 días después, el 17 de julio, el precio encontró soporte en 69,74. Desde ese nivel, el GDX se impulsó un 51,51 %, hasta alcanzar los 105,67. Esa onda 4 intermedia la doy por terminada en la parte alta de la zona 65–69. El tramo hasta 105,67 lo leo como onda 1 menor de la onda 5.
GDX: posible onda 2 y zona clave a vigilar
No solo el GDX ha avanzado con fuerza, el oro y la plata también lo han hecho. Durante este periodo, el oro ha subido un 19,14 % y la plata, un 29,94 %. Sin embargo, en los tres recuentos considero necesario un retroceso antes de que el precio pueda volver a despegar con fuerza.
Siguiendo con el recuento del GDX, este primer impulso hasta 105,67 representa, según mi análisis, la onda 1 en grado menor. El máximo del 25 de agosto y la caída del viernes 28 marcarían el posible inicio de la onda 2.
El objetivo habitual de una onda 2 se sitúa en el retroceso de Fibonacci del 0,618 de la onda 1. En escala logarítmica, que es la que utilizo, ese nivel queda en 81,74. También existen otros puntos de apoyo, como los retrocesos del 0,5 y del 0,382. Aun así, considero que esta onda 2 puede ser profunda y acercarse a esa zona.
Al cierre del 28 de agosto, el GDX cotizaba en 99,65. Una caída hasta el 0,618 logarítmico supondría aproximadamente un 18 %. En paralelo, el oro y la plata también tendrían recorrido a la baja hasta sus primeros objetivos.
Por eso la zona del 0,618 del GDX, en 81,74, es la que mejor encaja con el tamaño de corrección que estoy siguiendo en los tres activos. No es una certeza. Es la confluencia que más sentido me da.
Si este recuento es correcto, la onda 2 no debería perder de forma sostenida el origen de la onda 1 en 69,74. Ese es el nivel que me obligaría a revisar el mapa. El 81,74 es la zona que vigilo, el 69,74 es la línea que no quiero ver ceder.

La plata como ejemplo de confirmación del escenario
Una de las utilidades de las ondas de Elliott, cuando se aplican mediante un análisis riguroso, es que permiten aislar el ruido informativo y detectar zonas donde el mercado podría estar preparando un giro. En el caso de la plata, la zona señalada en el artículo anterior se encontraba en torno a 69,812. Sin embargo, en los gráficos publicados posteriormente en X, la referencia aparecía ligeramente desplazada, alrededor de 70,49, porque no se trataba exactamente de la misma fuente de datos. Lo importante no era el número exacto, sino la zona técnica comprendida aproximadamente entre 70 y 71, donde el precio podía encontrar resistencia dentro de la diagonal terminal.
Por eso, aunque las referencias numéricas no coincidieran al céntimo entre el artículo y el gráfico del post, ambas lecturas apuntaban a la misma idea: la plata estaba entrando en una zona crítica de resistencia compatible con el escenario bajista principal.
La plata, junto con el oro, completó su respectivo patrón. En concreto, la plata alcanzó un máximo en 71,17. En ese contexto publiqué en la plataforma X dos posts clave. El primero fue justo antes de la reunión de Jackson Hole, cuando a las 16:00 h (hora española) intervenía el presidente de la Fed, Kevin Warsh. En ese post escribí:
«La plata ha repuntado hasta una zona clave. El rebote está poniendo a prueba el retroceso del 0,5 de la onda 3 dentro de la diagonal terminal que he estado siguiendo, alrededor de 70,49. Esa reacción es compatible con el recuento y no lo invalida. El escenario principal sigue siendo que este movimiento continúa formando parte de la onda C de 4. Lo que debilitaría este escenario sería una ruptura sostenida por encima del límite superior de la diagonal. Hasta entonces, interpreto este movimiento como un retroceso dentro de la estructura, no como un nuevo impulso. Esto es únicamente mi opinión personal y no una recomendación de inversión».
El post iba acompañado de un gráfico en temporalidad diaria, que reforzaba visualmente la zona técnica que estaba siguiendo.

Veintiocho minutos después de que comenzara la intervención, publiqué un segundo post en X:
«La plata cayó casi 3.000 puntos en apenas 28 minutos, entre las 16:00 h y las 16:28 h CEST, justo cuando el presidente de la Fed, Kevin Warsh, comenzaba su discurso. Movimientos tan bruscos rara vez son simple ruido; a menudo marcan un cambio de tramo. En mi recuento, este movimiento encaja con el final de la onda C de 4. Lo que podría venir ahora sería la onda A del último tramo, es decir, la onda 5, con un posible objetivo por debajo de 50. Esto es únicamente mi análisis y no una recomendación de venta».
Ese día, la plata perdió 4.821 puntos, lo que supuso una caída del 6,71 % desde sus máximos. Este episodio es un buen ejemplo de lo que las ondas de Elliott, aplicadas mediante un análisis riguroso, pueden aportar: permiten identificar zonas clave, anticipar posibles giros del mercado y separar el análisis técnico del ruido informativo. El post del 28 de agosto:

Conclusión: escenarios, niveles y prudencia
En conclusión, los recuentos planteados en análisis anteriores empiezan a encajar con el comportamiento del mercado. En el caso del GDX, la zona de soporte entre 65 y 69 terminó funcionando en su parte alta, dando paso a un impulso hasta 105,67. En la plata, el precio también alcanzó una zona clave antes de reaccionar con fuerza, reforzando la idea de que los niveles técnicos siguen teniendo sentido dentro del escenario principal.
A partir de aquí, el foco vuelve a estar en el GDX. Si el recuento actual es correcto, el ETF podría estar desarrollando una onda 2 en grado menor, con la zona de 81,74 como principal referencia de soporte. Esa área, correspondiente al retroceso de Fibonacci del 0,618 de la onda 1 en escala logarítmica, será para mí el nivel más importante a vigilar en las próximas sesiones.
En el próximo artículo haré este mismo ejercicio con el recuento del oro, para revisar si su estructura también sigue encajando con el escenario principal y qué zonas conviene vigilar a partir de ahora.
No obstante, conviene mantener cierta prudencia. Que los escenarios anteriores estén encajando no significa que el mercado tenga que seguir exactamente el camino previsto. Por eso, más que buscar certezas, prefiero trabajar con recuentos, zonas de referencia y señales de confirmación.
Como siempre, esto es únicamente mi análisis personal y no constituye una recomendación de compra, venta ni inversión.
Espero que este análisis te haya resultado útil, y nos vemos en los próximos artículos.