En el artículo pasado hablé del desarrollo de los patrones de las mineras de oro y de la plata. Expliqué cómo el conteo de mis primeros análisis sobre estos activos seguía encajando con lo que está haciendo el mercado, y dejé para esta semana el oro para comprobar si su patrón también encaja con mi conteo anterior. Si no lo leíste, te lo dejo aquí.
Allí explicaba que la onda 3 de la diagonal terminal ya había terminado y que el siguiente paso era una proyección al alza, hacia la extensión 0,5 de esa onda 3. Este era el gráfico en aquel momento:

¿Qué ha pasado desde entonces?
El precio ha ido más allá. Ha alcanzado la extensión 0,764, en 4.697, y ahí ha girado. El mismo tipo de giro que vimos en la plata y en GDX.
La diagonal terminal sigue siendo válida mientras no se rompa 4.890, el origen de la onda 2. En un patrón motive, la onda 4 no puede retroceder el 100% de la onda 2: si lo hace, el patrón se invalida. Ese nivel se ha respetado.
El giro sobre el 0,764 de la onda 3 encaja con el mapa. Según este análisis, la onda 5 de la diagonal ya habría empezado.

Quizá hayas notado que el grado, respecto al primer artículo, ha cambiado. He bajado dos grados porque ahora proyecto el oro más arriba que entonces. Eso no invalida el conteo anterior: cambia la escala del ciclo que viene después, no la forma de esta corrección.
La estructura es la misma: una onda 4 en zigzag A-B-C, con la onda C como diagonal terminal. El ajuste no ha terminado. El patrón, sí, sigue encajando.
Cómo se cuenta esta C
Los puntos internos de la diagonal son estos:
- Onda 1: 5.419,320 → 4.098,275
- Onda 2: 4.098,275 → 4.890,967
- Onda 3: 4.890,967 → 3.942,430
- Onda 4: 3.942,430 → 4.697,070
- Onda 5: en curso desde 4.697, con objetivo en la zona 3.672–3.786
La onda 2 retrocede cerca del 0,618 de la 1. La onda 4 retrocede cerca del 0,764 de la 3. El giro en 4.697 encaja con esa proporción y con los que vimos en la plata y GDX.
¿Dónde proyecto el final de la onda C de la onda 4?
Hay dos confluencias importantes.
La primera: el final de la C puede encontrar soporte donde C es la extensión 1,618 de la onda A, en torno a 3.672.
La segunda sale de medir la onda 5 respecto a la 3. Si se proyecta la 5 con un 0,764 de la onda 3, el objetivo cae sobre el final de la onda 3 (3.942). Eso sería una truncación: la onda 5 no superaría el extremo de la 3.
Elliott describió la truncación sobre todo en impulsos en los que el mercado se había desplazado muy lejos y muy rápido en la onda 3. En una diagonal terminal y esta se comporta más como contractiva que como expansiva, una onda 5 que no supere el extremo de la 3 no es el caso de manual, pero tampoco es una invalidación automática del patrón.
Aun así, no es mi escenario principal. Las truncaciones no son lo habitual, y menos en activos como la plata, que tiende a estirarse. Convertir el 0,764 de la 3 en objetivo principal sería asumir ya que la 5 va a fallar. Por eso no lo tomo como caso base.
La siguiente extensión natural es la 1,0 de la onda 3. Esa medida sitúa el final de la onda 5 de C en torno a 3.786, muy cerca de la proyección 1,618 de A en 3.672.
Esa confluencia, 3.672 / 3.786, es, para mí, la zona más coherente para terminar la onda 5 de la diagonal, cerrar la onda C y, con ella, esta onda 4 de grado superior.
Escenario principal e invalidación
La caída en cinco ondas desde 4.697 hasta 4.282 confirma que la onda 5 ya está en marcha. El rebote posterior se interpreta como un movimiento interno de esa 5, no como un nuevo impulso de grado superior.
Mientras no se rompa 4.890, el escenario principal no cambia: el siguiente tramo relevante es a la baja, hacia 3.672 / 3.786.
Si el movimiento se agota antes, una truncación hacia 3.942 seguiría siendo compatible con una diagonal terminal contractiva. No es el mapa que priorizo, pero no rompe el conteo.
Un cierre sostenido por encima de 4.890 sí invalidaría la diagonal.
El sesgo de fondo sigue siendo alcista. Lo que todavía no ha terminado es el ajuste.
Conclusión
El patrón del oro sigue encajando. La onda 3 de la diagonal ya había terminado; el precio fue a buscar la extensión y giró en el 0,764 (4.697), igual que plata y GDX.
Desde ahí, la lectura preferida es que la onda 5 de la C ya está en marcha: el último tramo de la diagonal, dentro del zigzag A-B-C que sigue siendo la onda 4 de fondo.
La zona más coherente para cerrar esa C de 4 es 3.672 / 3.786 (1,618 de A y 1,0 de la 3 de la diagonal).
Invalidación: un cierre sostenido por encima de 4.890.
El sesgo de fondo sigue siendo alcista. Lo que aún no ha terminado es el ajuste.
Como siempre, este artículo no es una recomendación de compra ni de venta. Es únicamente mi lectura personal del mercado del oro.