Análisis del Ibex 35 bajo la Teoría de las Ondas de Elliott (1992–2026)

Introducción

En este artículo analizamos el Ibex 35, el índice de referencia de la bolsa española, desde su creación hasta la actualidad. El objetivo es comprender en qué contexto nos encontramos hoy y qué probabilidades se abren de cara al futuro a través del análisis de ondas de Elliott.

El 14 de enero de 1992 nació el Ibex 35 con una base de 3.000 puntos. Sin embargo, el verdadero punto de partida de nuestro conteo no se sitúa en ese nacimiento oficial, sino en el mínimo significativo de octubre de ese mismo año: 1.862 puntos. Desde allí, el índice español protagonizó una de las expansiones más potentes de su historia.

Entre 1992 y noviembre de 2007 el Ibex desarrolló un gran impulso alcista, llevando al índice desde los 1.862 puntos hasta los 16.040 puntos. Este movimiento se dividió en dos fases muy diferenciadas. La primera, hasta marzo de 2000, estuvo impulsada por la euforia tecnológica global, con un peso muy elevado de Telefónica y de valores de la «nueva economía» como Terra Networks, Amadeus o Sogecable. La segunda fase, entre 2002 y 2007, se apoyó en el fuerte ciclo de crédito e inmobiliario que vivió España, con los bancos y las constructoras como principales motores.

Desde la óptica de las ondas de Elliott, todo este avance (1992–2007) constituye la onda A de grado primario.

A partir del máximo de noviembre de 2007, el Ibex 35 entró en una larga y compleja corrección que se prolongó durante más de doce años, hasta los mínimos de marzo de 2020 (5.814 puntos). Durante este periodo, el índice se movió principalmente dentro de un amplio rango lateral entre los entornos de 12.000 y 6.000 puntos.

Fue precisamente desde los mínimos de la pandemia cuando el Ibex 35 inició una nueva senda alcista. Contra todo pronóstico, en 2022 se comportó como uno de los índices más resistentes del mundo desarrollado, limitando sus pérdidas al –5,6 %, mientras el S&P 500 caía un –19 % y el Nasdaq un –33 %. Esta resistencia relativa se debió en gran medida a su menor exposición tecnológica y a su mayor peso en banca y energéticas.

Lo más interesante es que, a pesar de mantener una composición sectorial muy diferente a la del S&P 500, el Ibex ha logrado crecer desde los mínimos del Covid a un ritmo prácticamente idéntico al del índice americano (alrededor de un 250 % en ambos).

Este buen comportamiento se explica principalmente por el excepcional rendimiento del sector bancario español en un entorno de tipos de interés más altos, junto con el sólido desempeño de las energéticas y eléctricas y empresas de servicios públicos.

El Ibex no logró superar sus máximos históricos de 2007 hasta noviembre de 2025… dieciocho años después.

Aunque en cada fase alcista o bajista siempre encontramos una explicación racional, burbuja tecnológica, boom inmobiliario, crisis financiera, tipos de interés, composición sectorial, el motor principal de los grandes movimientos del mercado no es el contexto económico o financiero, sino la psicología de masas. Son las emociones colectivas, euforia, miedo, codicia y desesperación, las que realmente impulsan los precios más allá de los fundamentos. El contexto solo proporciona el relato con el que la masa justifica sus decisiones.

Ibex 35 mensual desde 1990. Se observa el mínimo de 1992 (1.862 puntos) y la evolución completa hasta los máximos actuales
Ibex 35 (mensual) – Gráfico mensual desde 1990. Se observa el mínimo de 1992 (1.862 puntos) y la evolución completa hasta los máximos actuales.

El gran impulso de 1992 a 2007 (Onda A)

Desde el mínimo de octubre de 1992 (1.862 puntos), el Ibex 35 desarrolló un impulso alcista claro hasta los 3.980 puntos en enero de 1994 (avance del 113 % en menos de dos años). Este movimiento constituye la onda (1) de grado intermedio.

A continuación se produjo la onda (2), que corrigió hasta los 2.833 puntos en marzo de 1995. Este retroceso alcanzó casi exactamente el nivel 0,5 de Fibonacci de la onda (1), situado en 2.722 puntos.

Desde ese mínimo se inició una de las estructuras más potentes de la Teoría de Elliott: una extensión de la onda (3) mediante un patrón de 1–2, 1–2. Esta extensión permitió que la onda (3) de grado intermedio se desarrollara en cinco subondas de grado menor, culminando en marzo de 2000 en los 12.968 puntos.

Posteriormente se desarrolló la onda (4), coincidiendo con el estallido de la burbuja tecnológica. Esta corrección fue más profunda de lo habitual, retrocediendo hasta los 5.292 puntos en octubre de 2002, dentro del rango 0,5–0,618 de Fibonacci de la onda (3).

Finalmente, la onda (5) también se extendió, mostrando una división clara en cinco ondas de grado menor. Esta última onda impulsiva completó el gran movimiento iniciado en 1992, llevando al índice hasta el máximo de noviembre de 2007 (16.040 puntos). Con ella se finalizó la onda A de grado primario.

Ibex 35 mensual – Impulso alcista de 1992 a 2007 (Onda A de grado primario). Se observan las ondas intermedias (1)-(2)-(3)-(4)-(5)
Ibex 35 (mensual) – Impulso alcista de 1992 a 2007 (Onda A de grado primario). Se observan las ondas intermedias (1)-(2)-(3)-(4)-(5)

Extensiones de Fibonacci de la Onda A (1992–2007)

Una forma de reforzar que nos encontramos ante un impulso claro es proyectar las extensiones de Fibonacci de la onda (1) sobre el resto de la estructura. En este caso, los ratios alcanzados son especialmente limpios y merecen atención:

  • La onda 3 de grado menor finalizó en la extensión 1,764 de la onda 1 (objetivo en 10.821 → máximo real en 10.988).
  • La onda 4 de grado menor se detuvo en la extensión 1,236 de la onda 3 menor (objetivo en 7.246 → mínimo real en 6.869).
  • La onda (3) de grado intermedio alcanzó la extensión 2,0 de la onda (1) (objetivo en 12.946 → máximo real en 12.968).
  • La onda (4) de grado intermedio corrigió hasta la extensión 1,0 (objetivo en 6.056 → mínimo real en 5.292).
  • La onda (5) de grado intermedio finalizó cerca de la extensión 2,236 de la onda (1) (objetivo en 15.488 → máximo real en 16.040).

Estos ratios confirman la elevada calidad estructural del impulso desarrollado entre 1992 y 2007, mostrando una alineación excepcional entre precio, proporciones y dinámica interna.

Ibex 35 mensual – Extensiones de Fibonacci del impulso 1992-2007 (Onda A). Se observan los ratios clave alcanzados por las ondas intermedias y de grado menor
Ibex35 (mensual) – Extensiones de Fibonacci del impulso 1992-2007 (Onda A). Se observan los ratios clave alcanzados por las ondas intermedias y de grado menor.

La corrección compleja 2007-2020 (Onda B)

Después del máximo histórico de noviembre de 2007 (16.040 puntos), el Ibex 35 inició una larga y compleja corrección que se prolongaría durante más de 12 años.

La primera fase de esta corrección, la onda W, se desarrolló en forma de zigzag. Tras una onda A bajista y una onda B de rebote, la onda C terminó en los 6.702 puntos en marzo de 2009, muy cerca de la extensión 2,618 de la onda A (objetivo en 6.588).

A partir de ahí, el mercado entró en una dilatada fase lateral que tomó la forma de un triángulo contractivo (onda X). Durante ocho años (marzo 2009 – mayo 2017), el precio se movió dentro de un rango cada vez más definido, finalizando este triángulo en los 11.184 puntos, muy próximo al retorceso 0,618 de la onda W (11.493).

La última etapa de la corrección, la onda Y, volvió a adoptar estructura de zigzag y terminó de forma contundente en marzo de 2020, en los 5.814 puntos. Este mínimo coincidió de forma muy precisa con la extensión 0,764 de la onda W (5.742).

Con este movimiento se completó la onda B de grado primario, que representó aproximadamente un retroceso del 0,50 de toda la onda A (5.465). Se ponía así fin a más de una década de corrección y se abría la puerta a un nuevo ciclo alcista.

Ibex 35 semanal – Desarrollo de la Onda B de grado primario (2007–2020) en forma de corrección compleja W-X-Y, con triángulo contractivo en la onda X
Ibex 35 (semanal) – Desarrollo de la Onda B de grado primario (2007–2020) en forma de corrección compleja W-X-Y, con triángulo contractivo en la onda X.

El nuevo impulso desde marzo de 2020

Desde el mínimo del Covid en marzo de 2020 (5.814,50 puntos), el Ibex 35 inició un nuevo impulso alcista. La onda 1 de grado menor avanzó hasta los 9.310,80 puntos en junio de 2021.

Posteriormente, la onda 2 corrigió de forma compleja hasta los 7.189,60 puntos en octubre de 2022, situándose entre los niveles 0,50 y 0,618 de la onda 1, una zona clásica de retroceso para una onda 2.

Desde ese mínimo pueden proyectarse las extensiones habituales de una onda 3:

  • Extensión 1,618
  • Extensión 2,00 → zona que coincidió con el final de la onda 3 de grado minuto (precio real 18.573 frente a objetivo 18.435)
  • Extensión 2,618 → objetivo en la zona de los 24.661 puntos

Actualmente, el precio se encuentra desarrollando esta onda 3 de grado menor, habiendo superado ya la extensión 2,00 y teniendo como siguiente referencia relevante la extensión 2,618.

Ibex 35 semanal – Onda alcista desde marzo 2020. Ondas 1 y 2 menores completadas y proyección de la onda 3 (objetivo 2,618)
Ibex 35 (semanal) – Onda alcista desde marzo 2020. Ondas 1 y 2 menores completadas y proyección de la onda 3 (objetivo 2,618).

Zonas de confluencia y refuerzo del objetivo de la onda 3

Una vez marcada la extensión 2,618 de la onda 1 de grado menor (24.661 puntos) como objetivo principal de la onda 3, el siguiente paso es identificar zonas de confluencia que refuercen la validez de este nivel.

Para ello, proyectamos la distancia desde el origen de la onda 1 (punto 0) hasta el final de la onda 3 de grado minuto, y trasladamos esa misma distancia desde el final de la onda 4 de grado minuto. Al hacerlo, las extensiones 0,382 y 0,50 de esta proyección se sitúan en:

  • Extensión 0,382 → 23.347 puntos
  • Extensión 0,50 → 26.114 puntos

La media entre ambos niveles (24.730 puntos) queda a tan solo 69 puntos de la extensión 2,618 de la onda 1 menor (24.661). Esta elevada proximidad genera una zona de confluencia estructural que refuerza la validez del objetivo proyectado para la finalización de la onda 3 de grado menor.

Ibex 35 semanal – Proyecciones de confluencia (0,382 y 0,50) que refuerzan el objetivo de 24.661 puntos
Ibex 35 (semanal) – Proyecciones de confluencia (0,382 y 0,50) que refuerzan el objetivo de 24.661 puntos.

Conclusión

El análisis de las ondas de Elliott muestra que el Ibex 35 completó una gran onda A de grado primario en noviembre de 2007 y una compleja onda B en marzo de 2020. Desde entonces, el índice se encuentra inmerso en un nuevo impulso alcista, actualmente desarrollando la onda 3 de grado menor.

Mientras el precio no pierda niveles estructurales relevantes, el escenario más probable sigue siendo la continuación alcista hacia la zona de la extensión 2,618 (alrededor de los 24.661 puntos). Esta zona, además, queda reforzada por una confluencia de proyecciones de Fibonacci, lo que incrementa su relevancia estructural.

No obstante, al tratarse de un conteo vivo, especialmente en los grados menores y minuette, será necesario realizar un seguimiento constante de la estructura.

Una vez finalizada esta onda 3, si el conteo es correcto, deberíamos asistir a una onda 4 correctiva de grado menor. Esta corrección podría coincidir temporalmente con la onda 4 proyectada en el S&P 500 dentro de su posible diagonal terminal (puedes consultar el análisis completo aquí: Análisis del S&P 500 bajo la Teoría de las Ondas de Elliott (1929-2026)).

La psicología de masas, más que los fundamentos, seguirá siendo el motor principal de los próximos movimientos relevantes del selectivo español.

Este artículo refleja exclusivamente mi análisis personal basado en la Teoría de las Ondas de Elliott y no constituye en ningún caso una recomendación de compra o venta.

Nos vemos en el próximo artículo.

Borja Molas, Asesor Financiero
X (Twitter) @bmolas - LinkedIn
Compartir